Entre mi mano y yo
va cabalgando la luna,
la luna velada de tus ojos
que me mira sin ver
y me taladra por dentro.
Ocasos infinitos
se suceden
entre tu mano y tú,
entre tus ojos profundos
y esta hora que no pasa.
Voy a abrir las ventanas
para que entre el aire
de la noche, amor.
No dejes de mirarme.
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