Devienes agua devienes pompa de aire acuoso marismas de ternura traspasando tus límites tus propias pieles líquidas evaporadas en la frontera del recuerdo de ti de un suspiro envolvente y tu envolvente circunferencia rectilínea ahora brazos y piernas aleteando ahora el danzar de los músculos vibratorios en un agua que nace de ti que muere siempre en ti y es el corazón de los peces del cielo de las algas del universo flotante
Fuera del tiempo todo el tiempo es ahora agua purísima entrando y saliendo de lo despierto o del soñado universo también llamado amor
Pero lo más asombroso es quizá la existencia de indicios vehementes de que el único momento en que los quanta se manifiestan como partículas es cuando estamos mirándolos. Es decir, hay descubrimientos experimentales que indican que un electrón, cuando no está siendo observado, siempre es una onda. Los físicos pueden llegar a esta conclusión porque han ideado tácticas inteligentes para deducir el comportamiento de un electrón cuando no está siendo observado.
Michael Talbot
Estoy mirando. Estoy buscándote, cariño, al loro de tus pasos en la callejuela por donde no acabas de aparecer.
Hoy he planeado el experimento cuidadosamente, con una caña doble entre las manos y los ojos clavados en la cristalera.
Sé muy bien cuál es tu onda de aparecer y desaparecer bajo mis sábanas.
Pero esta vez estoy mirando con toda la FE de esta calle.
Tal vez pueda crearte y fijarte sobre la hoja en blanco unos minutos antes de que te disuelvas en el beso de la noche o del amanecer.
Esa mirada que recorre las plazas de las ciudades, que acampa en las alturas enardecidas de los corazones insatisfechos, que se cruza contigo y conmigo y nos pregunta si está bien vivir así, mirándonos a los ojos directamente.
Esa mirada que es como la luz del sol y en la que se transparentan los anhelos de los hombres, encendida de amor por la verdad, encendida de hombres y mujeres unidos en la causa común, encendida de vida y de libertad.
Esa mirada que nos mira desde adentro, que dice que no esperemos más por el futuro, que el futuro somos tú y yo ahora mismo, y el sol que nos ilumina, y la luz que llena las plazas de claridad.
Esas plazas que aún están rodeadas por la oscuridad de este mundo.