Canto CXXI

naciste con la flor
de los almendros
pero tienes los ojos negros
como noche

ahora que cabes entre mis manos
he dejado mi corazón
entre las tuyas
¡no lo quitaré nunca!

no seas la esperanza de nadie
sé más bien lúcido
como un caballo salvaje
en tu propio camino
enciende tu propia luz

y que tu corazón se abra siempre
en primavera
flor de almendro


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