
hay algo aquí
no sé qué es
no son palabras
no es silencio
no soy yo mismo
ni nada parecido
no me dice que está aquí
pero está aquí
de Ernesto Pentón Cuza

hay algo aquí
no sé qué es
no son palabras
no es silencio
no soy yo mismo
ni nada parecido
no me dice que está aquí
pero está aquí

cuando uno calla
puede escuchar otras voces
que no son la voz
de uno
el susurro del tiempo
el lamento de un hombre
que ha perdido algo que amaba
brisas-niños
cantos de invisibles pájaros
murmullos de telas en la callejuela
sobre la infinita desnudez
de los cuerpos
gatos silentes
tacones sobre adoquines
alejándose
hojas de hierba
trenes que vienen y van
la respiración incesante
de la humanidad somnolienta
los comentarios meteorológicos
las murmuraciones
el desconsuelo o la excitación
cuando uno calla
cuando uno deja de ser
lo importante
puede escuchar otras voces…
¿acaso no serán esas voces
la propia voz
de uno?

¿era yo el que escuchaba
el incesante tintineo
del viento?
¿era yo el que imaginaba
su frío aliento
palpitando
por la noche oscura?

la luz
y esta locura interminable
una sala vacía adentro
una imagen en la noche
o en el cristal de la noche

soy
un sueño que camina
un sueño que respira
un sueño que abre la boca y
calla
soy
un sueño que duerme amaneceres
que se despierta
cuando hace mucho frío
o alguien canta
una canción de cuna
soy
una palabra a medio decir
una palabra compuesta a medio
componer
una voz que tirita
en el silencio

se da la vuelta
a una hoja
a la vida
a un sonido imperfecto
lo que hay por detrás
sigue siendo
lo mismo

ocaso de la voz
y un pálpito en medio
del silencio
la claridad se siente en el cuerpo
en la nada del cuerpo
y entra como un pajarillo
que canta este mundo
abrevadero
roldana pozo abrevadero
roldana risa pozo abrevadero
roldana risa río abrevadero
camellos
abrevadero sol
palmeras
mirada velo abrevadero
mirada velo polvo abrevadero
mirada velo risa abrevadero
abrevadero rosa
abrevadero espina
rosa espina serpiente abrevadero
abrevadero jardín
abrevadero luciérnaga
niño de las estrellas
muro abrevadero
abrevadero caracola
abrevadero estalactita
abrevadero mamut
abrevadero zorro abrevadero
abrevadero amistad
amigo abrevadero
risa cometa sol abrevadero
abrevadero serpiente
abrevadero meteorito
abrevadero agua fuego metal abrevadero
abrevadero explosión abrevadero extinción
abrevadero música
abrevadero risa de estrella
abrevadero risa río en las arenas
abrevadero mar azul
Tema 4: Jerarquía del servicio poético de urgencias
Director Gerente
Coordinador poético de catástrofes y situaciones especiales
Sistemas de información
Prensa y relaciones externas
Directora poética
Director de transporte
Director de gestión
Subdirector poético responsable de urgencias
Subdirector poético responsable de emergencias
Subdirector de transporte
Subdirector de gestión responsable de Recursos Humanos
Subdirector de gestión responsable del área económico-financiera
Subdirector poético de calidad y formación
Subdirector poético de asistencia y responsable del Servicio de Coordinación de Urgencias
Coordinador poético de equipos responsable de urgencias
Coordinador poético de equipos responsable de emergencias
Coordinador de equipos responsable de calidad
Gestión de personal
Gestión de recursos
Gestión de compras
Gestión económica
Gestión parque móvil
Retribuciones poéticas
Jefatura de asuntos generales
Responsable de atención al usuario
el juego
la palabra
la palabra juega
el juego de la palabra
la palabra jugar
la palabra apalabrar
apalabrar el juego
jugar
jugar
jugar
apalabrar
apalabrar
apalabrar
la palabra juega con el juego
la palabra juega con la palabra
el juego juega con el juego
la palabra Juego
la palabra Palabra
¿cómo puede ser libre un poema?
¿descartará todo lo que se ha escrito
sobre poesía?
¿abandonará su propia experiencia
en el juego de la palabra?
¿se consumirá en su propio silencio
como una llama encendida
y, no obstante, cantará?
¿mirará con ojos nuevos
lo de afuera y lo de adentro
como una sola cosa?
¿se abrirá como una flor
sin propósito alguno?
Cuando esté contigo en la desembocadura del Meriú
llevarás mi corazón a Heliópolis en busca de Ra.
Lírica Egipcia
de orilla a orilla un hombre se mece
desliza su cuerpo entre rocas
viaja en la voz del río hacia el lugar
por donde se asoma la estrella de oro
allí están tus labios en flor
abiertos por toda la extensión del valle
tu pelo de hebras de humo
que al fin de la noche canta
un hombre inventa una canción de amor
para que su sangre vibre con el viento
un hombre envuelve sus palabras en las de los Dioses
para que se mezclen con el murmullo de las olas
vuela conmigo palomita de arena
seamos dos olores que se funden en el aire
vuela como vuelan los hijos de la luz
para que nuestras almas se posen en la estrella
por el lecho del río anda un hombre desnudo
hacia donde las aguas besan a las aguas
su voz en el desierto es una luna vieja
que salta de su pecho vestida de amor
yo soy el perfume que rueda despacio
por tu naricita color de universo
yo soy la fragancia de un nuevo jazmín
nacido en tierra de sueños
tú eres traslúcida como piedra de lluvia
engastada con gracia en espuma de mar
tú tienes en los ojos dos gotas de rocío
mirando al desierto como lo mira el sol
pasarán las aves de los cielos
y aquietarán sus alas junto a ti
buscarán tus ojos todos los habitantes de las aguas
y los que moran en áspera tierra
cuando sus almas sean como lirios
abiertos a la luz eterna
cuando sus pensamientos sean Amor
y puedan inclinarse contigo para adorar
¿qué pasará cuando el sol caiga sobre la línea roja
y las florecitas se inclinen para adorar?
¿qué sombra abrigará la paz de mi alma
cuando pase Tu rostro?
en mi memoria queda apenas un detalle
de la última locura que será mi propia vida
es sin embargo suficiente
para definirte
o para recordarte
¿qué rama sacrificará su magia verde sobre el altar
donde la sed de la llama arrulla la noche?
¿qué será de las voces distantes?
no pregunté Tu nombre
hablabas de un infinito mar
con peces plateados que devoraban mundos
tenías la voz de un niño
y alguna vez dijiste que pasado y futuro
eran falsas palabras
¿dónde hallará nuestro gato su leche matutina?
¿qué de sus ojos grises
fríos
de la lluvia punzante en los tejados
cayendo como lágrimas que ansían descansar
en el manto delicado de la hierba?
ahora no estás
pero ha pasado Tu ternura sobre mí como aquel día
y otra vez viajabas desnudo con pintas en la cara…
ahora sé como hace siglos
el sabor necesario de Tu imagen
¡y aún
Te buscará mi corazón cuando hayas partido
hacia el oriente de la luz!