Poesía incompleta

de Ernesto Pentón Cuza

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  • Sobre algo que está más allá de tú y yo

    Puede ser que tú y yo
    seamos muy diferentes.
    Sin embargo aquí estamos
    viviendo en eso que no es diferente
    de quien somos tú y yo.

    29 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobre lo que dijeron los poetas

    para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho

    Hechos 17:27,28

    A veces pienso en esas palabras que dijeron los poetas, y en esas otras que callaron porque no había cómo decir.

    A veces el viento me acaricia el rostro y yo pienso en esa felicidad de los poetas cuando una estancia del camino les hizo descubrir que andaban por tus calles.

    Tal vez ellos se dijeron: el sol nos mira como lo hacen tus ojos, los pájaros cantan y es tu voz la que oímos… Y vieron, en la profundidad del instante, que tu aliento era infinito y que también pensaba y amaba como ellos. Tal vez sintieron que una ternura inexplicable los unía en alma y cuerpo con todas las cosas.

    A veces ando por la calle como una ráfaga de viento y pienso que tal vez en ese instante esté pasando por tu corazón: ese monstruo amoroso, ese músculo inmenso que late las noches y los días.

    28 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobre el hombre en sí y el hombre para sí

    Un hombre escribe un signo en un papel,
    lo que le queda por decir
    es apenas el gesto
    de la mano en la noche.

    Un hombre entre la niebla de un signo
    en un papel;
    todas sus conmociones,
    sus azares,
    sus miedos
    son apenas las sombras del gesto.

    Él no sabe que otros hombres como él
    escriben en la noche el mismo signo
    y que tampoco para ellos queda nada
    por decir
    sino el gesto de la mano en la noche.

    Un hombre es algo oscuro,
    algo que se aclara al paso de un signo,
    algo breve;
    y aquel que lo lee descubre
    que queda aún por decirse lo mejor
    del hombre
    y entiende entonces
    por qué ese hombre ha callado.

    Un hombre escribe un signo
    como un gesto
    en un papel,
    lo que le queda por decir
    es su epitafio.

    27 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobre aquel que nos ve

    Lo que observa desde mis ojos
    observa desde todos los ojos del
    universo…

    A veces me pregunto
    cómo me vería yo
    a mí mismo
    desde sus ojos de luz.

    26 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobre el Tao

    Quizá la condición real del ser humano es ese estar sentado frente al horizonte.

    Después de un día normal, intranscendente y fugaz en lo más íntimo de su apariencia, descubre el ser, en sí, al ser real como un lago quieto. La línea del horizonte parece una prolongación de su estado de gracia, el cielo y la tierra se compenetran allí con naturalidad mientras los ojos se pierden entre las casas blancas y las nubes. Todo está en paz y esta paz externa convoca a la paz de los pensamientos del hombre.

    El hombre se ausenta de sí, deja de desear todo lo que considera necesario para la vida placentera, deja de huir de sus propias mezquindades diarias, y se sienta claro y feliz ante la inmensidad del cielo y la tierra en una tela continua. El tiempo no pasa, el hombre descubre en el tiempo la ilusión de su propio devenir, la fachada de una infinita secuencia de entreactos, que flotan al pasar sobre un eterno vacío.

    El hombre respira su inmensa felicidad mientras casi presiente que el horizonte lo respira a él. Sabe que no es una felicidad como consecuencia de algo, que no se debe a que sea hombre o Dios, ni mucho menos a que lo comprenda. Es la felicidad en su estado primigenio, una felicidad inmóvil y horizontal; la felicidad de ser feliz, de estar feliz, de Ser y de Estar.

    El hombre está solo con el mundo, del que es límite fugaz el horizonte; está limpio y desnudo, vista la insignificancia de sus preocupaciones y de sus proyectos…Y así, en su ingenua fragancia, va entrando, de a poco, en el grande y silencioso Vacío.

    25 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobre la felicidad

    El pino se yergue en la lejanía
    que ahonda el alto cielo.
    El cielo se extiende entre el blanco plomizo
    y el azul brillante.
    El denso marabú sonríe
    y ofrece bajo el sol
    su espinosa ternura.

    El cielo que miro
    y en el que se pierden mis ojos
    como nubes silenciosas
    es feliz.
    El tierno marabú
    que ríe entre campanas blancas
    y frutitas amarillas de sol
    es también feliz.
    El alto pino
    que el marabú no alcanza a ocultar,
    que el cielo no alcanza a detener,
    que el viento hace bailar,
    es muy feliz.

    A nadie se le ocurriría preguntarse
    el porqué de esta felicidad elemental
    por la misma razón
    de que a nadie se le ocurriría dudarlo.

    El hombre, en cambio,
    constantemente interroga
    el porqué de su infelicidad.

    El cielo está feliz de ser cielo
    y luego se nublará.
    El pino está feliz de ser pino
    y quizá algún día un rayo lo parta.
    El marabú es muy feliz con sus espinas
    y quizá un hombre lo corte.

    Y mientras tanto, el sol brilla
    y dos mariposas distraídas
    juegan con el tiempo.

    24 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • La regla de oro

    Procura tu propia felicidad,
    es la felicidad de tu casa.

    Procura la felicidad de tu casa,
    es la felicidad de tu pueblo.

    Procura la felicidad de tu pueblo,
    es la felicidad del mundo.

    Procura la felicidad del mundo,
    es tu propia felicidad.

    23 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Con las manos al aire

    Ven,
    junta tus manos con las mías
    más allá del cristal.

    Ven a mirarme a los ojos naturalmente
    como dos niños ensimismados.
    Ven a mi espacio que es tu espacio,
    a mi aliento que es tu aliento,
    al tiempo que no pasa.

    Acércate y toca mi mano desnuda
    y entra tu mano en mi mano
    y entra tu mano en tu mano
    y hablemos de una vez.

    Yo te diré mi secreto,
    ven,
    ven y escucha muy cerca de mí…

    Ahora te explicaré
    lo que esas palabras significan.

    22 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Luna del amanecer

    En el cielo azul
    hay un gran copo de nieve
    redondo y pulido como un espejo.

    Es linda esta claridad,
    es buena como un abrazo.

    En el cielo hay un mar de plata
    y un barco de papel
    que al fin hace reír el corazón.

    A veces uno se despierta así,
    sin apuro,
    y así sale a la calle a caminar.

    A veces todo lo que te encuentras
    te besa con los ojos
    y tú no sabes por qué hay tantos olores
    en esa callecita empinada,
    que antaño dejara en tu bolsillo
    otra realidad.

    En el borde del cielo,
    como un anuncio lumínico de un eterno café,
    alguien dejó encendida la cara de la luna.

    21 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Luna interior

    Dentro de mí esa esfera
    con su aliento de agua,
    dentro de mí la última fuente
    (y estos ojos
    que serán ya como el viento).
    Dentro de mí la noche
    y el alba.
    El alba tras la noche
    como un juego.
    El alba honda en la noche como el tiempo.
    La noche entonces
    desnuda.

    20 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Luna vieja

    Pienso en los hombres que contemplaron
    esta inmensidad,
    los ojos distantes o encendidos,
    la fría sensación de eternidad bajo la piel
    del pecho.

    Allá arriba otros ojos envían un viento delicado
    como un abrazo invisible
    y es eso que no se ve nunca
    lo más profundo que podemos poseer.

    Por dentro y por fuera esta inmensidad,
    los ojos tan pequeños
    que no se tiene ya ninguna realidad
    del límite,
    girando sobre un punto que se contrae
    y se dilata en la espera.

    Y yo pienso en los hombres
    que dejaron vagar sus pensamientos
    por este vacío bienhechor
    mientras cruzaban una callecita cualquiera
    a solas
    bajo la negra ternura de la noche.

    19 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Aliento de luna

    Llueve continuo,
    como las voces largas de los templos.
    Llueve la noche gotas invisibles
    que tintinean sobre el techo de metal,
    que salpican alrededor de la mesa,
    que corren y se ríen por el patio infinito.

    Hace frío en las horas,
    como cuando uno mira lo largo
    de los templos
    y una imprevista sensación lo toca,
    dulcemente,
    por detrás.

    18 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Luna que se asoma

    Hay un parque en una ciudad
    cuajada de vientos.
    Hay,
    en una esquina del parque,
    una parada de guaguas.
    Hay un hombre contra el tubo de metal
    que espera.

    Hay un lento frío que se posa en la nuca desnuda,
    hay unos árboles altos
    con unas hojas que cantan,
    hay una oscuridad fundida a las luces
    de neón.

    Hay una dulce llamada
    como un signo.

    Hay un volverse despacio para atrás.

    Hay un ciego ojo blanco entre las ramas.

    17 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Reflejos

    De la bola de plata que calla bajo el pecho
    en algún lugar del corazón.
    De la perla que brilla en el ojo
    abierto hasta el naufragio.
    De la imagen tan tímida e intocable
    que reposa sobre la superficie del lago.
    De la bola de plata
    que grita a espasmos silenciosos su amor
    por la noche infinita.
    De la bola de fuego que la ilumina.

    16 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Manolo en medio del parque

    En la oscuridad
    cae la nieve sobre el parque
    (un parque roto y olvidado que hay
    en mi barrio
    y que yo atravieso con frecuencia
    al regresar).

    El viaje ha sido largo,
    el alma temblaba como una llama
    en el aire,
    los pasos no dejaron ni una huella.
    Pero una mano invisible abrigaba
    mi cuerpo
    en las horas más frías.

    Ahora me rodea esta oscuridad insondable
    como el aliento de Dios
    y yo voy caminando y siento la nieve
    que sale de su boca,
    los raros dibujos trazados sobre el agua
    con fina ternura,
    la luz que los define y me entresaca
    del manto de la noche.

    La nieve está cayendo
    y va pintando la alegría del parque.
    Los bancos se van recomponiendo,
    el cachumbambé, los columpios,
    la pulida canal.
    Los niños van saltando entre sus risas y
    las madres los vigilan con
    sus grandes ojos de amor.

    Yo piso la hierba deliciosa
    como quien entra en un círculo mágico,
    despliego mi alma ante el ojo de la luna
    y dejo que la nieve me dibuje otra vez.

    15 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Manolo en la azotea

    La ciudad se esconde dentro de la noche.
    Late más allá de la fugacidad
    de los lumínicos,
    reposa en blanco y negro al abrigo
    de un parque.

    Sobre ella, infinitas ciudades brillantes
    o apagadas
    impregnan el aire de distancias.

    En la esquina unos perritos se hacen
    el amor con largueza
    y un borracho gesticula sus desdichas
    al sentir
    la ternura de la noche que lo abraza cálidamente.

    La gente camina desnuda por la ciudad
    que se prolonga en círculo
    hasta los muros de la noche.
    Es el reproche de muertos que bailan
    por las calles
    ligeros de piel,
    hermosos y resplandecientes
    como una buena canción.

    La ciudad pierde sus límites…

    Una mujer de niebla la contempla,
    lista su partida al mundo de los sueños,
    adonde irán
    la noche y la ciudad pupilando
    bajo sus párpados.

    14 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Sobremesa

    Quedarse así,
    en una esquina de la mesa,
    en una esquina de la sala,
    en una esquina de la ciudad,
    en una esquina de la noche.

    Fijarse en la ilusión del tiempo
    que rueda plácido por el humo del café
    y salta de una taza a otra,
    de un silencio a otro,
    del ojo a la nada.

    Fingir que estamos pensando
    mientras saboreamos las tazas de café
    que en su negra abundancia nos promete
    prolongar este instante quieto
    sin nada que sentir
    ni que desear,
    sin nada a qué aferrarse.

    Dejar de ser un dos
    con dos tazas y dos espejuelos
    cuando hasta la terca soledad
    desaparece.

    Saberse indestructible y eterno
    como ese humito juguetón.

    13 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Manolo y el dios

    Jugar el juego del ciego,
    su voz es dulce como la madrugada.
    Yo nada veo, yo nada soy,
    yo sólo quiero su voz en la noche
    dibujando las palabras que me dibujarían
    limpio de consecuencias en aquella ciudad.

    Ligar su ombligo a la tripa del tiempo,
    tragar despacio el veneno
    que no se puede escupir:
    la soledad del cuerpo,
    la tristeza del cuerpo,
    los sueños de amor y de barro
    que van comiéndose la sangre
    y su misterio
    para que la poesía sobreviva.

    Yo soy el ciego que entonaba su canto
    en la vieja ciudad,
    el ciego imperdonable que no quería ver.
    No afuera, no en la otra parte
    donde habitamos
    yo y la mirada vacía
    y el juego de la nada.

    12 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Bendición

    Una mano se acerca, una mano gigante sin presencia, una mano invisible. Una mano me sigue por la acera, dobla en mi espalda las esquinas, atraviesa sobre mí los parques, los puentes, las noches.

    Una mano de increíbles dimensiones, de intachable pudor, brota del mismo corazón que brota el tiempo. Que es, tal vez, un corazón humano. Y brota increíblemente por toda la ciudad. Y fluye y se disuelve en el aliento de la bocacalle. Que es, tal vez, aliento humano.

    11 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

  • Pisando lejos

    Hay algo más allá de la tarde
    que es la tarde.
    Hay algo más allá de la puesta del sol.
    Hay algo más allá de la iglesia
    de paredes gastadas
    que es la iglesia de paredes gastadas,
    sobre la que vuelan blancas palomas
    que están más allá
    que estas palomas blancas que llenan
    mis ojos.

    Más allá del viejo pino
    está el viejo pino
    abanicando el tiempo más allá,
    y hay algo más allá de ese viento
    que lo mece
    que es este viento que no alcanzo
    a explicar.

    Hay algo más allá de la ciudad
    que se pierde en la bahía
    que es como la bahía que se pierde
    en la ciudad,
    y yo siento que más allá de mí
    estoy yo contemplando,
    desde la misma altura,
    la ciudad real.

    Hay algo más allá de esa calle
    que es esa misma calle.
    Hay algo más allá del sonido del tren
    que suena de verdad a tren.
    Hay algo más allá del canto de las hojas
    de la hierba
    y algo más allá de esta hierba
    de Whitman
    que es la hierba de la que Whitman escribió.

    Hay algo más allá de este cielo de tonos
    indescriptibles
    que es más indescriptible todavía.
    Hay algo más allá del silencio,
    más allá de la luz,
    más allá del asombro.
    Y hay algo más allá de la noche
    que va como expandiéndose
    y es ancho como el tiempo.

    10 de mayo de 2025
    Las enseñanzas de Manolo

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