Poesía incompleta

de Ernesto Pentón Cuza

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  • Sombras de luz

    Una muchacha vestida de color de playa,
    de color de arena,
    de color de agua.

    Una muchacha encendida al rayar el alba,
    de color de fuego,
    de color de malva.

    Una muchacha esculpida en la ola que canta,
    de color de tiempo,
    de color de alma.

    24 de agosto de 2024
    El mago de chicle

  • Haiku

    E L Á L A M O
    T E M B L Ó N
    E N L O M Á S
    H O N D O D E
    L B O S Q U E
    Y N O T E M E
    A L O T O Ñ O

    23 de agosto de 2024
    Poemas cuadrados

  • El rincón de la abuela

    Mi abuela tenía una casa independiente dentro de la casa donde nací.

    Era una viejita laboriosa que siempre tenía todo limpio y disfrutaba arreglando su jardín. Yo la ayudaba a muchas cosas y, cuando la enredadera del patio crecía demasiado, me lo pasaba de lo lindo cortando hojas a diestro y siniestro.

    La casita de mi abuela estaba al fondo del pasillo. Tenía una habitación y un salón-comedor-cocina que daban a su patio, colindante con el nuestro. Los patios estaban separados por un muro y desde ese muro se subía al tejado de la casa. Yo tenía que velar a mi abuela para subirme, porque si me veía se lo decía a mi madre o a mi padre y me tocaba una buena con la chancleta.

    Mi abuela tenía un árbol de navidad que ponía todos los años dos meses antes y lo quitaba dos meses después. Yo era el encargado de ponerle las luces. Me encantaba eso de enganchar cables y bombillas, y había descubierto que con un encendedor de fluorescente se podía hacer el efecto de la intermitencia.

    Cuando llegaba la navidad yo me escondía allí y mi abuela me enseñaba salmos. A mi padre no le gustaba mucho. Tal vez por eso era divertido.

    El mejor recuerdo que guardo de mi abuela era cuando se quedaba dormida en su balancín, escuchando las lecturas bíblicas de la radio. La voz del lector venía de muy lejos, del otro lado del mar y la envolvía en una brisa ligera. El rostro de mi abuela se balanceaba en aquella brisa con una sonrisa llena de paz.

    22 de agosto de 2024
    Memorias del otro lado del mar

  • Esto-Aquello

    esto está aquí
    aquello está allí

    esto es rojo
    aquello es azul

    esto se enciende
    aquello se apaga

    esto se acerca
    aquello se aleja

    esto permanece
    aquello desaparece

    esto está dentro de aquello
    esto suspira por aquello
    esto se pierde en los ojos
    de aquello

    aquello florece
    esto se marchita

    21 de agosto de 2024
    La palabra palabra

  • Canto CXII

    paraguas en el pavimento

    cae la luna entre mis ojos
    cae la música de la noche
    caen estrellas negras

    me quito el paraguas
    me pongo la noche

    dejo los ojos en el abrevadero
    del corazón

    camino por el pavimento estrellado
    de una ciudad oscura como una luna

    caen paraguas sobre las hojas sin sombra
    de los árboles

    gotas gordas de oscuridad
    gotas gordas de claridad

    música infinita

    20 de agosto de 2024
    Canto al infinito

  • La vida continúa

    al final de la vida encontramos
    la mansedumbre

    mirar por la ventana
    los pájaros
    que cambian de estación

    al final de los ojos
    el horizonte
    la vela blanca
    otros ojos que
    nos acompañan
    el viento que viene
    y que va

    todo lo que
    hemos aprendido
    ahora
    de nada sirve

    solo la mansedumbre
    de mirar con el pecho
    nos dice

    no hay camino
    únicamente
    mira hacia adelante

    al final de la vida
    encontramos

    que este
    no es el final
    de la vida

    19 de agosto de 2024
    Liquid poetry

  • Chica en el salón

    En el jarrón,
    las flores secas
    rescatan el espacio
    de la perpetuidad
    y el sonido del reloj
    perfuma la casa.

    Por las paredes,
    la luz del fuego
    juega con las sombras
    y el cálido reflejo de tus ojos
    me recuerda que existo
    sólo porque tú
    me miras.

    En mi sillón, a oscuras,
    palpo estas cosas
    con las piernas colgadas del silencio
    y me digo a mí mismo
    que todo pasa.

    Mañana otro dolor
    a mis espaldas
    reclamará este recuerdo.

    18 de agosto de 2024
    Las enseñanzas de Manolo

  • Semáforo en verde

    Bellas de Madrid
    por la cebra
    perfumadas de verano.

    17 de agosto de 2024
    El mago de chicle

  • Poema piramidal

    A

    M I
    T Ú

    S O L
    L U Z
    S O N

    A L B A
    C A L A
    A N D A
    A L M A

    V O C A L
    D U L C E
    Á L A M O
    A L A D O
    P O E M A

    M Í N I M O
    A D A G I O
    U N G I D O
    L Á U R E O
    C Á L I D O
    Á L G I D O

    C A C U M E N
    B U F A N T E
    A C E R A D A
    A C E Q U I A
    O B L I C U O
    O C E L O T E
    A C E C H A R

    A B R A Z A D O
    E M P E Ñ A D O
    I N D O M A D O
    O R O N D A D O
    U L T I M A D O
    A B A R C A D O
    E N H O T A D O
    I N H I E S T O

    16 de agosto de 2024
    Poemas cuadrados

  • Monte adentro

    Fragancia de caracol.
    Iguana que mira fijamente al mamoncillo
    y corre tronco arriba
    como un dragón verde-azul.
    Fragancia de hoja perlada en la maraña
    de la manigua.
    Cae el machete como un rayo,
    cae una lluvia finísima
    en el ojo de agua con verdín
    donde se esconde el zapo-toro a cantar.
    Fragancia de pasos en el monte,
    monte adentro tras las huellas
    del majá que se huye,
    que se convierte en rama trepadora
    o en fruta roja de pitihaya.
    Fragancia de árbol salvaje,
    de marañón, de anón, de mamey colorao,
    de caballo silvestre en la manigua,
    de soledad de monte adentro,
    de mil cantos de pájaros,
    de libertad.

    15 de agosto de 2024
    Memorias del otro lado del mar

  • La gran carrera

    nos exigen
    nos exigimos
    llegar al máximo
    llegar al máximo

    en la escuela
    en el trabajo
    llegar al máximo
    llegar al máximo

    en la vida
    en el amor
    llegar al máximo
    llegar al máximo

    darlo todo
    ser proactivos
    estar alertas
    vivir intensamente

    nos exigimos
    nos exigimos
    nos exigen

    llegar al máximo
    llegar al máximo

    más beneficios
    siempre más beneficios

    llegar al máximo
    comerse la vida
    comérselo todo
    (ten cuidado con lo que te comas)

    nos exigen
    nos exigimos
    les exigimos
    llegar al máximo

    aprovechar el tiempo al máximo
    ser lo máximo que podamos ser

    nos exigen
    nos exigen

    nos exigen llegar al máximo
    subir a la cumbre
    no ser unos
    perdedores

    nos lo creemos
    y nos exigimos otro tanto

    llegar al máximo
    llegar al máximo
    llegar al máximo
    llegar al máximo

    ¿dónde está el máximo?
    ¿dónde está el máximo?

    ¡siempre más allá!

    14 de agosto de 2024
    La palabra palabra

  • Canto CXI

    por la garganta de la noche
    baila despacio el gorjeo de la caipiriña
    a ritmo de jazz
    y al otro lado de la ventana
    parece que nieva

    tus ojos me están sonriendo
    con ese calor de la trompeta de Armstrong
    que sube y baja en la noche
    al otro lado de la ventana
    sube y baja la gente por Madrid
    y parece que nieva

    se está bien aquí en tu música
    se está calentito entre tus ojos
    nena
    -la trompeta lo dice por mí-
    la noche canta al otro lado de la ventana
    sí -dice- parece que nieva

    voy a beberme tus labios nena
    como un trago de caipiriña
    voy a meterme en tu piel como esa música
    -grito cuando la trompeta de Armstrong
    cierra la noche-
    al otro lado de la ventana
    huellas en la nieve

    13 de agosto de 2024
    Canto al infinito

  • Testamento

    hijo mío
    lo único que te puedo decir
    es esto

    todas las cosas vivas están en equilibrio

    sólo dentro de nosotros hay algo
    que no lo está

    es algo muerto
    y por eso
    va siempre un segundo por detrás
    de la vida

    lo muerto
    intenta organizar lo vivo
    pero eso es imposible

    al final
    únicamente se fastidia a sí mismo

    hijo mío
    todas estas cosas
    se comprenden
    cuando ese algo muerto
    está en silencio

    entonces
    tu propia vida
    te enseña sin palabras

    descubre esas cosas
    y sé feliz

    12 de agosto de 2024
    Liquid poetry

  • Chica sin mar

    Hecho una pelota,
    ruedo por el campo al sol,
    por la vereda que me oculta
    el tiempo
    y las ganas de besarte,
    corazón,
    en la nuca de tus palmares.

    Ruedo por la pendiente,
    que rueda hasta el río,
    que rueda hasta el mar…
    Y en el mar,
    hecho una pelota de algas,
    me siento entre tus brazos.

    Pero no hay campo,
    ni sol,
    ni río rodante.

    Es invierno, estoy en casa
    y sólo ruedo
    por tu pecho de isla:
    inmenso,
    profundo.

    11 de agosto de 2024
    Las enseñanzas de Manolo

  • Órbita del devenir

    Devienes agua
    devienes pompa de aire acuoso
    marismas de ternura traspasando tus límites
    tus propias pieles líquidas
    evaporadas en la frontera del recuerdo de ti
    de un suspiro envolvente y tu envolvente circunferencia rectilínea
    ahora brazos y piernas aleteando
    ahora el danzar de los músculos vibratorios en un agua
    que nace de ti
    que muere siempre en ti
    y es el corazón de los peces del cielo
    de las algas del universo flotante

    Fuera del tiempo
    todo el tiempo es ahora
    agua purísima
    entrando y saliendo de lo despierto
    o del soñado universo
    también llamado amor

    10 de agosto de 2024
    El mago de chicle

  • Fuegos artificiales

    E S C A L A
    E S T E L A
    C A N E L A
    C O H E T E
    C O M E T E
    C O N A T O

    9 de agosto de 2024
    Poemas cuadrados

  • Tres casas

    La casa de Lala era la de los caballos. Eran unos pencos viejos y flacos pero para mí eran los mejores caballos del mundo. Yo me cogía uno y me iba, montado a pelo, por la guardarraya, hasta el final del cañaveral. Luego volvía trotando por el otro lado. Los pencos de Lala eran un poco asustadizos y una vez uno me tiró en medio de las cañas. Yo era un niño y me costó volver a coger confianza encima de un caballo. La verdad es que aquellos pencos hacían conmigo lo que les daba la gana, pero para mí eran lo máximo y me daba igual lo que hicieran.

    La casa del tío Ibrahim estaba al otro lado de la carretera. En esa casa había nacido papá y tenía un guayabal grandísimo y no sé cuantas matas de mango de todo tipo: filipinos, mangas blancas, de chupete, de corazón… Mi padre y yo, cada vez que íbamos, le hacíamos una buena limpieza. Yo me subía a las matas y mi padre peloteaba la fruta con un saco de yute entre dos palos. Cuando terminábamos yo me daba un banquete allí mismo. Nadie sabe lo rica que está la fruta que se come subido en la propia mata. La casa de mi tío tenía un aljibe que a veces tenía agua y que yo usaba como piscina o para coger renacuajos. Papá siempre estaba con la cantaleta de que era muy hondo, pero yo no le hacía mucho caso.

    En la loma estaba la casa de los gallegos, que eran los abuelos de papá. Eran unos viejitos de pelo blanco que desayunaban frijoles con boniatos y siempre tenían dulce de coco para regalar. Yo me iba andando o a caballo desde la finca del tío por la carretera y luego loma arriba. Siempre encontraba alguna mata de anón o de mamoncillos por el camino.

    Estas tres casas eran mis lugares de visita cuando iba al campo los fines de semana con mi padre. Eran bohíos de tablas de palma y techo de guano que contenían toda la magia que un niño puede desear. Entonces yo me convertía en un animalillo salvaje, suelto por el monte.

    8 de agosto de 2024
    Memorias del otro lado del mar

  • Alas a las palabras

    da alas

    dalas a
    las claras palabras

    las malas
    las altas
    las bajas

    las alas blancas dalas

    da alas
    a palabras cansadas
    gastadas
    cantadas
    amadas

    palabras
    alas
    dalas

    7 de agosto de 2024
    La palabra palabra

  • Canto CX

    nadie
    bajo la lluvia
    imaginó que
    ese camino
    que entre pasos de agua
    gotea
    por las canaletas
    y las alcantarillas
    y más abajo aún
    donde
    la gran órbita circular
    clama
    a la noche oscura
    era el latir omnipresente
    de una Voz
    tan fina que los ojos
    no la pueden escuchar
    ni los oídos ver
    ni la risa desnuda de rostro
    amparar

    y no quiso nunca nadie
    saber
    a dónde conducía ese camino
    hecho de luz oscura de agua
    de espasmo vertiginoso
    de profundidad
    y claridad de agua

    6 de agosto de 2024
    Canto al infinito

  • Instante

    un rincón solitario
    en una esquina del amanecer
    las manos abiertas hacia el cielo

    este es el instante de la vida
    en realidad no hay más instante
    que este

    una adolescente cruza la calle
    entre un montón de hojas secas

    lo habré visto
    una o mil veces
    pero en realidad siempre ha sido
    este único instante

    la luz cae
    sobre su pelo naranja
    y ella flota sobre las hojas

    mis manos abiertas
    no esperan nada del cielo
    solo están reflejando
    cierto tono de luz

    el tiempo que pasa ahora por aquí
    es un animal estrafalario

    5 de agosto de 2024
    Liquid poetry

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