Manolo en el salón de la radio

Lleno de música el oído
abierta la mañana en el salón abierto.
Llenos de música los arcos majestuosos
el salón y sus mil ruidos diminutos.
Llenos de música los ojos que se cierran
para escuchar
el silencio que alarga su mano
desde el fondo.
Lleno de música el tiempo equidistante,
la próxima estación de las hojas,
la arena y el mar imaginados.
Lleno de música el abierto corazón.
Llena de música el alma.


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