Ven,
junta tus manos con las mías
más allá del cristal.
Ven a mirarme a los ojos naturalmente
como dos niños ensimismados.
Ven a mi espacio que es tu espacio,
a mi aliento que es tu aliento,
al tiempo que no pasa.
Acércate y toca mi mano desnuda
y entra tu mano en mi mano
y entra tu mano en tu mano
y hablemos de una vez.
Yo te diré mi secreto,
ven,
ven y escucha muy cerca de mí…
Ahora te explicaré
lo que esas palabras significan.
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