Luna que se asoma

Hay un parque en una ciudad
cuajada de vientos.
Hay,
en una esquina del parque,
una parada de guaguas.
Hay un hombre contra el tubo de metal
que espera.

Hay un lento frío que se posa en la nuca desnuda,
hay unos árboles altos
con unas hojas que cantan,
hay una oscuridad fundida a las luces
de neón.

Hay una dulce llamada
como un signo.

Hay un volverse despacio para atrás.

Hay un ciego ojo blanco entre las ramas.


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