Ciudad de otoño

Mirando pasar las hojas del otoño, me he puesto a vagar por calles solitarias. Un raro sentimiento de añil se pasea entre la gente. Largo como la larga estela del otoño, largo como la esperanza.

Mirando pasar las hojas por mi rostro, los ojos de la gente silenciosa, la sombra de esa calle aún no descubierta, me he puesto a vagar por las estancias de mi alma, que son como las hojas del otoño, como el tiempo, como las calles de esa gran ciudad desnuda.


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