Tan cerca, que
casi se puede tocar con los ojos,
esa alegría fugaz
que brota de los árboles,
de la esperanza de los árboles cantores.
Todo el dolor del hombre
es apenas
una nota en ese canto.
de Ernesto Pentón Cuza
Tan cerca, que
casi se puede tocar con los ojos,
esa alegría fugaz
que brota de los árboles,
de la esperanza de los árboles cantores.
Todo el dolor del hombre
es apenas
una nota en ese canto.
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