7 tumbas amarillas

son la 7 de la tarde
he terminado de limpiar la casa

me he duchado
y he comido un bocadillo

me siento a escribir

tal vez es el momento de limpiar
el corazón

miro alrededor suyo
hay 7 tumbas amarillas

me acerco con un trapito
para sacudir la hojarasca

pero descubro que mi corazón
también está limpio

no hay odio ni rencor en él

sé que también
hay que sembrar
ciertas florecillas

la tarde es una palabra anaranjada
que alguien arroja contra el horizonte
parece un corazón roto
y
sin embargo
está lleno de luz


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