el gato y yo nos contemplamos
un instante
para luego sentarnos
uno junto al otro a mirar
luces en el cristal de la ventana
tal parecemos lo mismo
este gato y yo
mirando ya sin pestañear
un silencio
una sombra que pasa
(debo aclararte
amigo lector
que
este gato es ciego)
la mujer y el hijo se han
salido a tomar el sol
del otro lado de la ventana
y ya parecen lo mismo
en otra habitación con más viento
es una cosa extraña esta mujer
que a veces parece un árbol
le tiro de las orejas
para saber…
y se oye un lastimero
murmullo de pájaros
le tiro de las orejeras
y le digo
mira en el horizonte
mujer
los pájaros ya casi no se ven y
sin embargo
¡es tan hermoso su vuelo!
pero ella insiste en ir a dar
de comer a las ardillas
es ciertamente extraña
esta mujer
tanto
que casi parecemos
lo mismo
Deja un comentario