el domingo estuvimos en la montaña
hacía meses
que no íbamos por allí
después del hábito del
humo de los coches
respirar aire puro es toda una felicidad
me pareció ver a la poesía
paseando por la nieve
rodeada de cosas vivas
nos miramos un minuto a los ojos
sonreímos
después
ella siguió su camino
y yo el mío
¡no lo creerás
pero no hizo nada por acortar las distancias!
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